Praga cuenta con una creciente oferta de bares y tiendas especializadas en cerveza artesanal, tanto checa como, menos habitualmente, internacional.
Y es que la cultura lager checa tiene también su peso en el mundo de la cerveza artesanal. Pero si te interesan principalmente las IPA o las Imperial Stout no te preocupes, hay un poco de todo.
Los locales que veremos son en algunos casos bares que pueden ofrecer adicionalmente algo de comida para picar. Otros son restaurantes con un menú más o menos amplio. También hay tiendas en las que habitualmente hay algún tirador y se pueden consumir allí las cervezas que tienen a la venta.
Para distinguirlos rápidamente encontrarás en el inicio de la ficha de cada uno los siguientes símbolos y significados:
🍺 : Cerveza artesanal con nula o escasa oferta de comida.
🍔: Menú de comida principalmente de hamburguesas, perritos, etc acompañados, por supuesto, de cerveza craft.
🍽️ : Menú más o menos amplio de comida, con opciones checas y/o internacionales, junto con oferta de cerveza artesanal.
🛒 : Tienda especializada en cerveza artesanal, con posibilidad de consumir en el local.
A su vez, los vamos a dividir por zonas geográficas para facilitar su localización.
Teniendo en cuenta que son muchos y que los puntos claves cuando visitamos un local de este tipo son en cambio unos pocos, entiéndase:
Encontrarás una valoración de estos puntos con una nota del 0 al 10 para que puedas elegir fácilmente según tus prioridades. ¡Vamos a ello!
Sibeeria es una de las principales microcervecerías checas. Su fábrica está en las afueras de la ciudad y recuerdo acercarme hace años, no fui el único, creyendo que tenían un tap room.
Es cierto que de facto Beer Geek se podía considerar su bar oficial, pero finalmente abrieron este local que nos ocupa en el año 2024.
Se encuentra muy cerca de la parada de tranvía de Dlouhá třída y dispone de catorce tiradores. El servicio es eficiente y no suele estar altamente concurrido, con lo que normalmente es fácil encontrar sitio.
Su principal punto flojo es de hecho que le falta un poco de vidilla, aunque esto puede, por supuesto, variar mucho según el día y la hora.
Si acudes a Beer Geek creo que es un sitio del que puedes prescindir, pero si te queda de paso, ¡tómate una y na zdraví! Puedes unir la visita con Gulden Draak Bierhuis.
Myslíš? (¿Piensas?) es un pequeño bar craft de ambiente marcadamente hipster y de filosofía vegana. Está en Praga 1, muy cerca de sitios como U Medvídků o U Dvou koček.
Cuenta con catorce grifos con una buena diversidad en marcas y estilos. No se limitan a las queridas NEIPA, sino que con frecuencia tienen Farmhouse Ale, Wild Ale, Sour... estilos arriesgados para un bar y que normalmente no se encuentran fácilmente.
Los precios no son los más baratos, pero se puede entender por la localización céntrica que tiene el local.
Están dados de alta en Untappd, con lo que pueden encontrar qué tienen en su perfil.
Dado que seguro pasarás cerca de allí y tienen muy buena oferta, es una visita totalmente recomendada.
Bar de cerveza artesanal Drinkøteka en Praga en una fría tarde de invierno
Drinkøteka es un bar craft situado en la orilla del río Moldava, cerca de Palackého náměstí. Es un local pequeño, pero no suele haber problema para encontrar algún sitio.
su oferta es una buena combinación de cervezas checas e internacionales donde suele haber siempre algo interesante para elegir. Entre ellas no suele faltar alguna Arpus, una microcervecería letona con merecida buena reputación.
Tienen también latas para llevar o consumir allí, aunque los precios de estas son sustancialmente más altos que las de los tiradores. No tienen comida más allá que alguna bolsa de patatas fritas, pero permiten el consumo de comida de otros locales.
Sus precios van acorde a la calidad de sus cervezas, algo elevados pero... ¡lejos de lo que se ve en España!
Su principal defecto es simplemente que no lo recomendaría para una primera toma de contacto con la cerveza craft en Praga. Pero una vez hayas probado lo principal, es una visita imprescindible.
Dno Pytle (Fondo del saco) es un bar craft situado en Praga 2 llegando casi a Žižkov. Cuenta con ocho grifos en los que rara vez encontraremos una cerveza que no sea checa. La oferta actual puedes consultarla en Untappd.
Hay que decir que es un bar con una alta carga política. Como puedes apreciar en la foto de la fachada, una bandera de Israel y carteles militares en hebreo te reciben, mientras que en su interior también encontramos banderas ucranianas, condecoraciones, caricaturas satíricas de Putin o Andrej Babiš... Si eres sensible a este tipo de ambiente, claramente no es un sitio para ti.
El mobiliario de este local es digno de un viaje en el tiempo al año 1983 y en general es un sitio digno de ver. Mantiene unos precios muy contenidos, aunque la oferta de sus cervezas puede no ser la más atractiva.
¿Recomendable? Para mí, sí, es un sitio muy curioso y llamativo donde encontrarás pocos turistas. Además, puedes unir su visita a Beer Geek.
Beer Geek es el bar de referencia en Praga en lo que respecta al mundo craft. Perteneciente a los dueños de Sibeeria, sus treinta tiradores garantizan encontrar algo que nos pueda interesar. Está situado junto a las parada de metro y tranvía de Jiřího z Poděbrad.
Tradicionalmente la primera mitad de estos treinta grifos se destinan para cervezas internacionales, mientras que la segunda parte de ellos son cervezas checas, entre las que predomina, comprensiblemente, Sibeeria.
Tanto en su web como en Untappd encontrarás qué tienen. No son raros los eventos TTO (Tap Take Over) en los que una marca ocupa gran parte o incluso todos los tiradores internacionales.
Cerveza artesanal Imperial Stout en Beer Geek en Praga
Tienen algo para comer, especialmente alitas. Si eres un loco del picante, atrévete con las Fear the Reaper pero con cuidado, ¡no son ningún farol! Solo para valientes a los que la palabra Reaper les suene.
El servicio es eficaz en cuanto a rapidez y atención, siendo algo más caótico y mejorable a la hora de cobrarte. No es raro que se confundan de mesa y en tu cuenta aparezcan cervezas de más o de menos.
Disponen de un frigo con cervezas para llevar, pero entre que las latas tienen unos precios altos y que puedes encontrar en este frigo cervezas que llevan ahí un año, esta opción no es nada buena.
El ambiente, como en la mayoría de sitios, depende mucho del día y hora concretos. La clientela es una mezcla de locales, extranjeros residentes en Praga y algún turista suelto. Suele ser gente abierta a una conversación.
¿Recomendable? ¡Si no tienes en cuenta el frigo, totalmente!
Zlý Časy (Malos tiempos) es un bar de cerveza artesanal que ofrece nada más y nada menos que 50 tiradores, los cuales están repartidos en tres salones diferentes.
En la puerta te encontrarás con un cartel indicando que solo es posible el pago con efectivo, tenlo en cuenta. Está situado junto a la Plaza de los hermanos Synek, esto es, Náměstí bratří Synků, la cual está algo alejada del centro pero rápidamente comunicada por varias líneas de tranvía.
Puedes aprovechar la visita para pasarte por Pivovar Bašta
Sus puntos fuertes son su gran variedad de cervezas, precios competitivos, menú con bastante variedad centrado en hamburguesas y la amplitud del local.
Sus puntos negativos son la necesidad de pagar en efectivo y la total ausencia de cervezas internacionales. ¡En la variedad está el gusto!
Entre su clientela hay de todo, pero es un bar muy conocido entre turistas cerveceros. Con sus cosas buenas y malas, me parece uno de los imprescindibles si estás de paso por Praga.
Entrada a la tienda de cerveza artesanal Base Camp en Praga
Base Camp es una tienda especializada en cerveza artesanal checa e internacional situada en la zona de Hradčanská. Justo enfrente te encuentras con Krkonošská hospůdka, mientras que a un par de minutos andando tienes Automat Matuška.
Tanto por variedad como por precios es sin duda la tienda de referencia de cerveza craft en Praga. Base Camp tiene sobre todo cerveza checa, pero no faltan opciones internacionales, según la época más o menos interesantes.
Interior de la tienda de cerveza artesanal Base Camp en Praga
Además de los frigos, cuentan con dos tiradores. La habitación principal no tiene demasiado espacio para tomar algo allí, pero puedes pasar a la trastienda donde hay mesas, un baño y espacio de sobra, además de contar con una terraza en caso de que vayas en verano.
Algo a tener en cuenta es que su dueño es un apasionado del alpinismo, puede adivinarse por el nombre de la tienda, y hace varias escapadas al año durante las cuales el establecimiento no abre. Normalmente encontrarás información sobre las fechas durante las que va a estar cerrada en su Facebook y su Instagram.
El ambiente es algo mejorable y no esperes una atención similar a la de una tienda de este tipo en España, pero si estás en Praga y te gusta la cerveza artesana es una de las visitas imprescindibles.
Interior del bar de cerveza artesanal Krkonošská hospůdka en Praga
Krkonošská hospůdka es una taberna que se encuentra al otro lado de la calle de Base Camp, lo que hace que sea muy apropiado visitar ambos lugares en una misma salida.
Es un local con encanto, con buena cerveza a un precio competitivo y donde encontrarás un ambiente auténticamente checo.
Como opciones de comida ofrecen los típicos tentempiés checos: salchichas, queso hermelín, pražský utopenec, etc.
La única pega que le pondría es que no aceptan tarjetas. Es posible el pago mediante QR si tu app de banco lo permite. En caso contrario, tendrás que llevar efectivo.
En definitiva, Krkonošská hospůdka no diría que es un sitio imprescindible, pero sí un local totalmente recomendable, especialmente para grupos.
Este bar tiene una terraza para estar de pie que suele estar muy concurrida en verano y también cuando juega el Sparta de Praga, cuyo estadio está relativamente cerca.
Las lagers de Matuška son muy apreciadas, pero yo no iría a Hradčanská solo para ir a este bar. El combo ideal sería unirlo a Base Camp y a Krkonošská hospůdka.
Sus precios, aun siendo más baratos que los de Dva Kohouti, son algo caros para el estándar de Praga.
Cerveza artesanal en el bar Automat Matuška en Praga
En definitiva, si estás por la zona y te apetece una Matuška, es una buena opción. Pero no es un sitio totalmente imprescindible.