PRAGA SECRETA

Cosas a tener en cuenta para tener una estancia segura en Praga

Delincuencia en Praga

Praga es generalmente considerada una ciudad muy segura, con niveles de delincuencia muy bajos en comparación con otras capitales europeas. No obstante, conviene tomar algunas precauciones básicas para evitar problemas.

Vamos a ver algunos puntos importantes para tener en cuenta durante tu visita.

Delitos y estafas más comunes

Carteristas

Es probable que no haya ninguna ciudad medianamente grande en europa donde no haya carteristas. Sin embargo, no es un problema grave en Praga, aunque posiblemente al que le haya tocado no esté de acuerdo conmigo.

Las leyes checas no son laxas con respecto a los robos y hurtos. Esto hace que la mayoría de carteristas no sean residentes fijos, sino bandas que van recorriendo diferentes países de europa.

Los carteristas suelen actuar en zonas muy concurridas, como el Puente de Carlos, la multitud en las horas en punto frente al reloj astronómico en la Plaza de la Ciudad Vieja o los tranvías 22 y 23, que son los que van al castillo.

En principio la solución es sencilla: estar mínimamente atento a lo que pasa a tu alrededor, no descuidar tus pertenencias y prestar atención en las aglomeraciones si llevas un bolso o mochila.

Estafas a turistas/Casas de cambio

Existen algunas estafas que se dirigen específicamente a turistas. La más habitual son las casas de cambio, algunas de las cuales son en sí una estafa si tenemos en cuenta los cambios abusivos que ofrecen. Nunca cambies dinero en el aeropuerto o en una estación de tren.

Si tomamos como ejemplo la estación de tren principal, hay una casa de cambio que ofrece 17 coronas por un euro, mientras que si quieres euros te piden 30 coronas por cada uno de ellos.

Casa de cambio en la estación central en Praga (hlavní nádraží) con un cambio abusivo
Casa de cambio en la estación principal de trenes de Praga con un cambio abusivo.
Casa de cambio en la estación central en Praga (hlavní nádraží) con un cambio abusivo
Cambio abusivo en la estación principal de trenes de Praga.

Esto significa que si cambias 100€ ahí te darán 1700 coronas. Si les das de vuelta estas 1700 coronas para que te den euros, te darán 56,66€. Un auténtico atraco.

Adicionalmente, hay algunos estafadores que te pueden ofrecer en la puerta de estas casas un supuesto mejor cambio. Si aceptas el trato, posiblemente te darán rublos bielorrusos. No obstante, he de decir que este tipo de estafadores se ve mucho menos hoy en día que hace algunos años.

Ten en cuenta que incluso las casas de cambio que ofrecen unos valores razonables tienen a menudo detrás en trasfondo oscuro y ha habido investigaciones policiales por movimientos de dinero a Rusia.

Mi recomendación es utilizar siempre que sea posible el pago con tarjeta, especialmente las que están pensadas para viajar. Yo personalmente uso Revolut desde sus inicios y no puedo más que recomendarla.

Y, dado que esta web no tiene ningún tipo de publicidad, sí me tomo la licencia de dejarte aquí mi referido por si te animas a unirte al mundo Revolut.

Robos de coches

Si durante tu estancia en Praga vas a alquilar un coche, hay que decir que los hurtos en coches aparcados así como la propia sustracción del coche es una práctica que ha disminuido mucho con los años.

De todas formas, lógicamente es recomendable no dejar objetos de valor a la vista en el interior del coche. Históricamente, la calle en la que más casos se solían dar era Bartolomějská. ¡Mucho ojo si aparcas allí!

Zonas conflictivas

Praga no tiene barrios especialmente conflictivos, pero sí tiene algunas zonas concretas que conviene conocer.

Prostitución y drogas en la Plaza de Wenceslao

La Plaza de Wenceslao es un lugar histórico bonito y animado por el día, pero cuando anochece aparecen por allí ciertos individuos que ofrecen chicas y drogas a todo el que pasa por su lado.

No son peligrosos en sí, pero sí puede ser una situación desagradable, especialmente si vas con personas mayores o niños.

Si pasas por esa zona de noche, ten en cuenta que la calle Ve Smečkách está llena de cabarets y locales. Si pasas por ahí por la noche te encontrarás prostitutas y clientes.

Anděl

El barrio de Anděl, en el distrito de Smíchov, es una zona que en los últimos años se ha convertido en un punto de encuentro de personas con diversos problemas de adicciones.

Normalmente estas personas no buscan problemas, pero pueden crear situaciones desagradables. La policía suele estar presente en la zona.

Vrchlického sady/parque frente a la estación principal de tren

El parque Vrchlického sady, situado frente a la estación principal de trenes (Hlavní nádraží), es otro punto donde se suelen congregar personas con problemas de adicciones.

El problema no suele ir más allá que la impresión que te pueda causar según tu sensibilidad al respecto. Están ahí, normalmente no te van a decir ni hacer nada.

Algunas zonas concretas en Žižkov

El barrio de Žižkov es un barrio popular conocido por su gran oferta de bares y ocio nocturno. Es un barrio completamente normal, pero que tiene algunas calles concretas donde se respira cierta marginalidad. En otras calles hay burdeles y bares abiertos las 24 horas.

Mi recomendación sería que si te vas a alojar en Žižkov busques en Google Maps la vista de calle y evites terminar en sitios como la Ubytovna (albergue) ABEX.

Cosas a tener en cuenta

Cámaras de seguridad

Praga está llena de cámaras de seguridad, tanto en la vía pública como en el interior de tiendas, restaurantes y otros establecimientos. Esto hace que la probabilidad de que un delito quede grabado sea muy alta, lo que normalmente disuade a los delincuentes.

En estos tiempos donde hay una gran concienciación sobre la protección de datos, hay algunos turistas que se sorprenden por su presencia. Algunos checos también lo ven como una herencia del control comunista, mientras que no es raro que la policía publique imágenes de estas cámaras para pedir colaboración ciudadana, incluso en delitos menores.

Alcohol en la calle

La cerveza está muy unida a la cultura checa, pero ten en cuenta que beber alcohol en la vía pública, al igual que en España, está regulado y en muchos lugares está prohibido. La policía puede ser más o menos flexible dependiendo de la situación, pero es mejor evitar problemas y no ir por la calle bebiendo una cerveza.