Mercadillos navideños
La Navidad es una época del año en la que podemos disfrutar de un ambiente especial, con luces, decoraciones y actividades festivas. Y esto siempre ha sido un gran atractivo para muchos turistas que en estas fechas visitan, por ejemplo, Nueva York.
Sin embargo, noviembre y diciembre era habitualmente temporada baja en Praga. Los días son muy cortos (en Navidad anochece sobre las 4 de la tarde) y hace frío. Pero en los últimos tiempos esto ha cambiado.
Los mercadillos navideños alemanes siempre han sido conocidos, pero ciertos desgraciados acontecimientos en este país han provocado que muchos turistas se interesen por los mercadillos de Praga.
Dónde están y cómo son
No hay un único mercadillo, sino varios repartidos por la ciudad. El más conocidos es el de la Plaza de la Ciudad Vieja, pero también tenemos en la Plaza de Wenceslao, en Náměstí republiky (Plaza de la República), Náměstí Míru (Plaza de la Paz), en el castillo y en Anděl.
En todos se repite la misma idea: casetas de madera, árbol de Navidad, luces y un olor constante a vino caliente
Precios: el suplemento de la Navidad
El éxito ha ido acompañado, como es de esperar, de subidas de precios. Un trdelník en un mercado navideño puede rondar las 100 coronas, pudiendo llegar a 120, cuando en muchos puestos del centro durante el resto del año suele costar alrededor de 80.
Con las bebidas pasa algo parecido: un vaso de svařák (vino caliente) suele moverse entre 85 y 100 coronas según el mercado y puesto. Es un impuesto sobre el que pocos suelen objetar. A pesar de lo que pudiera pensarse, en estos mercadillos no encontrarás solo turistas, acuden muchos grupos de praguenses a disfrutar del ambiente.
Qué beber: svařák, punč y grog
La bebida estrella es el svařák, el vino caliente con especias que aquí suele ser algo menos dulce que en otros países. También verás punč (ponche de fruta caliente, a veces sin alcohol) y grog, que se prepara con agua caliente, ron, azúcar y limón.
En muchos puestos sirven además medovina caliente (vino de miel) y variantes de vino o ponche con sabores de frutas, así que es fácil encontrar algo que apetezca.
Si te animas a visitar los mercadillos navideños de Praga, recuerda abrigarte bien y disfrutar del ambiente. ¡Felices fiestas!
